Si te falta una pieza dental o llevas una dentadura que se mueve más que los precios de la luz, lo primero que buscas es una solución definitiva. El proceso de implantes dentales en Almería no es simplemente «poner un tornillo»; es una intervención de cirugía oral avanzada que busca devolverte la función masticatoria y la estética mediante la osteointegración de un perno de titanio o zirconio en el maxilar. En nuestra clínica, este proceso se apoya en cirugía guiada por ordenador y carga inmediata, lo que permite que, en muchos casos, salgas con tu diente fijo el mismo día de la intervención, evitando meses de espera con huecos en la sonrisa.
Lo que nadie te cuenta sobre el miedo al dolor en los implantes
Entiendo perfectamente que te dé respeto. Escuchar la palabra «cirugía» o «implante» y pensar en el taladro te pone los pelos de punta. Pero vamos a ser claros: hoy en día, con la tecnología de sedación consciente y el uso del láser dental, el postoperatorio de un implante es, en el 90% de los casos, mucho más llevadero que el de una extracción convencional. (Sí, aunque parezca mentira, duele menos poner que quitar).
El problema real no es el pinchazo, es la incertidumbre. Te preocupa si tu cuerpo va a rechazar el material o si vas a estar una semana a base de purés. En Almería estamos acostumbrados al «venga, que no sea nada», pero aquí trabajamos con planificación digital 3D. Esto significa que antes de que abras la boca, ya hemos «operado» tu caso en el ordenador. Sabemos exactamente dónde está el nervio, cuántos milímetros de hueso tienes y dónde va a ir el implante con una precisión micrómétrica. ¿El resultado? Menos inflamación, menos tiempo en el sillón y nada de sorpresas desagradables.
La fase de diagnóstico: ¿Por qué no vale con una simple radiografía?
Mucha gente llega a la consulta diciendo: «Mírame esto un momento, Paco, que se me mueve un diente». Y claro, mirar puedo mirar, pero para hacer un trabajo de odontología de vanguardia necesito ver lo que hay debajo de la encía. No me sirve una radiografía en dos dimensiones de las de toda la vida. Para un implante de garantías, realizamos un TAC dental (CBCT).
Esta prueba nos da una imagen tridimensional real de tu boca. Es la diferencia entre conducir con un mapa de papel o con un GPS de última generación. Con el TAC evaluamos la densidad ósea. Si has perdido el diente hace años, es muy probable que el hueso se haya reabsorbido (se haya «encogido», para que nos entendamos). Si no hay base, el implante no tiene dónde agarrar. ¿Significa eso que no puedes ponerte implantes? Ni mucho menos. Ahí es donde entra la regeneración ósea guiada o el elevamiento de seno maxilar.
- Evaluación de la salud periodontal: Si tienes las encías inflamadas o con sarro, no podemos poner un implante. Sería como construir un chalet sobre arena de la playa de las Salinas. Primero saneamos, luego implantamos.
- Diseño Digital de Sonrisa (DSD): No solo queremos que mastiques, queremos que te veas bien. Diseñamos la forma y el color de tu futuro diente para que encaje con tu cara y no parezca una «tecla de piano» postiza.
- Estudio de oclusión: Analizamos cómo cierras la boca. Si muerdes mal, puedes sobrecargar el implante y cargártelo a largo plazo.
La intervención: Cirugía mínimamente invasiva y tecnología de precisión
El día de la cirugía es cuando la magia de la técnica se nota de verdad. Gracias al uso del microscopio dental, podemos trabajar con una visibilidad que el ojo humano simplemente no alcanza. Esto nos permite hacer incisiones mucho más pequeñas, casi imperceptibles. En muchos casos, ni siquiera hace falta dar puntos de sutura. ¿Te imaginas operarte y no tener que volver a que te quiten los hilos?
Usamos materiales de titanio de grado médico biocompatible. El objetivo es la osteointegración: un proceso biológico donde tu hueso «abraza» el implante y lo convierte en parte de tu cuerpo. No es que el diente esté pegado, es que está anclado de forma mecánica y biológica. Durante la intervención, si el hueso es de buena calidad, podemos aplicar la carga inmediata. Esto es lo que todos queréis: entrar sin diente y salir con una corona provisional fija. Nada de prótesis de quitar y poner que se mueven al hablar mientras te tomas una caña en el Paseo de Almería.
¿Cuánto tiempo dura realmente el proceso de un implante dental?
Esta es la pregunta del millón. «Oye, ¿cuándo voy a tener mi diente definitivo?». La biología tiene sus tiempos, y aunque usemos la mejor tecnología del mundo, tu cuerpo manda. Por lo general, el proceso se divide en estos plazos (aunque cada boca es un mundo, ya lo sabes):
- Colocación del implante: La cirugía dura entre 30 y 60 minutos por unidad. Sales de la clínica con una solución provisional si el caso lo permite.
- Periodo de cicatrización: Suele durar entre 3 y 4 meses. Es el tiempo que tarda el hueso en soldarse al titanio. Durante este tiempo haces vida normal, nadie nota nada.
- Fase de restauración: Una vez que el implante está firme como una roca, tomamos impresiones con un escáner intraoral 3D (se acabaron las pastas asquerosas en la boca que dan fatiga). Mandamos ese archivo digital al laboratorio y fabrican tu corona de cerámica o zirconio.
- Colocación de la corona definitiva: Atornillamos o cementamos la pieza final y… a estrenar sonrisa.
¿Se puede acortar? A veces. ¿Se debe forzar? Nunca. Prefiero que esperes un mes más y tengas un diente para toda la vida, a correr y que el implante fracase por no respetar los tiempos de tu organismo. Al final, lo que buscamos es que te olvides de que llevas un implante.
Mantenimiento y «garantía»: El implante no es de acero inoxidable eterno
Hay una creencia peligrosa de que, como el implante no tiene nervio y no le salen caries, ya no hay que cuidarlo. ¡Error garrafal! Los implantes pueden sufrir periimplantitis, que es básicamente la versión «implante» de la periodontitis (la enfermedad de las encías). Las bacterias no atacan al metal, pero sí al hueso y a la encía que lo sujetan.
Si no te cepillas bien o no vienes a las revisiones, la infección puede hacer que pierdas el implante. En nuestra clínica en Almería somos muy pesados con esto. Usamos limpieza con ultrasonidos y tecnología de flujo de aire para mantener tus implantes impolutos sin rayarlos. Si te gastas el dinero en una solución de alta gama, lo lógico es que la cuides como si fuera un coche nuevo, ¿no crees?
¿Por qué elegir un especialista y no una franquicia de bajo coste?
Lo barato sale caro, y en la boca, sale carísimo y duele. En las clínicas «low cost», a menudo te atiende un dentista diferente cada vez y usan materiales de procedencia dudosa. Aquí, en Clínica Escribano, el seguimiento es personal. Si tienes una duda el sábado por la tarde, sabes quién te ha operado y dónde estamos.
Trabajamos con biomateriales de primera línea y laboratorios de prótesis locales y nacionales que cumplen los estándares más estrictos. Además, al contar con un equipo multidisciplinar, si durante el proceso vemos que necesitas un retoque de ortodoncia o un tratamiento de estética facial con ácido hialurónico para mejorar el labio tras recuperar los dientes, lo hacemos todo en el mismo sitio. Sin mareos de una clínica a otra.
¿Hablamos de tu caso concreto?
Entiendo que cada situación es un mundo. Quizá te falte solo una muela o quizá necesites una rehabilitación completa de toda la boca (lo que llamamos All-on-4 o All-on-6). Lo mejor es que no te quedes con la duda ni sigas leyendo teorías en internet que solo sirven para asustarte más de la cuenta.
Pásate por la clínica aquí en el centro de Almería, te hacemos una exploración completa con ortopantomografía y te explico en una pantalla gigante qué es lo que está pasando en tu boca. Te daremos un plan de tratamiento claro, con tiempos y costes cerrados, para que sepas exactamente a qué atenerte. Sin compromiso ninguno, solo para que tengas la información de mano de un profesional que lleva media vida poniendo tornillos y devolviendo ganas de comer chuletones. Escríbenos un mensaje o llámanos y buscamos un hueco para verte esta misma semana.